es de noche
siempre es de noche
en este valle
siempre estamos los dos
en el café de la esquina
hablando tonterías
(yo pongo las tonterías,
ella pone las miradas)
llego corriendo esta vez,
corriendo por toda la novena calle
y entro con fuerza,
nos miro sentados,
nos empujo,
me tomo del brazo y me llevo
a donde nadie pueda lastimarnos
a donde nadie pueda engañarnos
no permitiré que nazca ese abrazo
jamás.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio